¿No sabes qué escuela elegir? Reflexiones para ayudaros en ese proceso

Se acerca esa época del año en que muchas familias tienen que empezar a visitar escuelas, elegir una… Es un proceso que para muchos va a ser muy sencillo, pues lo tienen clarísimo. Saben la escuela que quieren, hay plazas y no hay mucho más para pensar.

Para muchas otras familias, en cambio, es un verdadero quebradero de cabeza. La escuela que les gusta está lejos o es demasiado cara o no hay plaza o hay algún otro impedimento.

¿Cuál elegir? ¿Cómo? ¿Qué priorizar?

En este artículo no voy a daros ninguna respuesta concreta, porque precisamente creo que no hay una opción o respuesta universal que vaya bien para todos. Cada familia, cada niño y cada situación es un mundo.

Mi única intención es compartiros algunas reflexiones que a mi me han ayudado a lo largo de los años. Aprendizajes que he ido poniendo en mi mochila y que, quizás, os ayuden a sentiros más acompañados en este proceso.

Para facilitar la lectura de este artículo voy a ir mencionando algunas de las principales preocupaciones que siempre me comentáis y mi opinión al respecto. ¿Empezamos?

¿CÓMO ES LA ESCUELA IDEAL? ¿UNA ESCUELA PARA EL NIÑO O PARA LA FAMILIA?

Hay una escuela para cada niño, pero también para cada familia. Todos los miembros de la familia tienen que estar bien con esa elección.

No hay soluciones perfectas. Quizás encontráis la escuela ideal pero está tan lejos de casa o es tan cara que para el conjunto de la familia es una gran carga, ya sea a nivel de tiempo o económico.

Todos los miembros de la familia son importantes. ¿Cómo vamos a estar los padres si hacemos ese esfuerzo? ¿Nos gusta hacerlo o no? ¿Podemos pagarlo o va a ser una carga muy grande que nos haga estar mal en el día a día?

Es importante responder con sinceridad, desde el yo. Porque después es una realidad que nos afecta en el día a día y puede hacerse duro. A veces movidos por la ilusión o por buscar lo mejor para nuestros hijos asumimos esos esfuerzos (de desplazamiento o de dinero) que después nos hacen estar mal.

Claro, no todo es previsible. Quizás lo vemos asumible y después se nos hace cuesta arriba. Es natural y humano, no pasa nada.

A mi algo que me ha ayudado mucho es focalizar qué necesidades cubre un determinado proyecto y ver qué “esfuerzos” implica. ¿Compensa o no? ¿Cómo queda la balanza?

Nosotros llevamos muchos años desplazándonos, desde los 2 y pico que empezamos a ir al grupo de educación compartida. Ha habido días de pensar que se me hacía muy pesado tanto viaje, claro que sí, pero después encontrarme con mi tribu, con el resto de familias con las que hemos compartido crianza y risas, ver al peque libre, feliz y salvaje… Todo eso ha cubierto con creces los quebraderos de cabeza de los viajes.

Pero esa es mi balanza de pros y contras, quizás en tu caso sea distinto. Quizás para otros viajar sea demasiado pesado, o el gasto económico que supone (y que claro nos repercute en otros ámbitos, en nuestro caso, menos viajes y vacaciones) no os compense. Y está perfecto.

Una escuela cerquita de casa también puede ser un lujo aunque no os parezca perfecta. Puede suponeros menos gasto y cansancio y que después podáis invertir un montón de energía con los niños cada tarde. O quizás con el dinero ahorrado podéis hacer formaciones maravillosas para acompañar mejor a vuestros hijos, etc. ¿Quién dice que esto no es mejor que lo otro? Quizás para ti sea la opción perfecta.

ESCUELA CERCA O LEJOS

Ya he empezado a esbozar este tema en el punto anterior… Y la verdad es que no es una decisión fácil. Elegir entre una escuela que aparentemente nos encanta, pero que está lejos, o bien quedarnos cerquita de casa, aunque nos guste menos.

Cómo os decía, es importante valorar cómo os hará estar esa decisión en vuestro día a día. ¿Os gusta hacer esos viajes? ¿Incluso mudaros?

Nos contaba hace poco Constanza Echevarría, en un taller de Comunicación No violenta, acerca de la propia experiencia de Marshall Rosenberg. Él llevaba a sus hijos a una escuela Montessori y se le hacían muy pesados esos viajes.

En ese momento conectaba con “el porqué” llevaba a sus hijos ahí, con las necesidades que cubría ese proyecto, los valores que quería que sus hijos tuvieran, y veía que sí, que eso era positivo. Y desde ahí lo hacía con gusto y amor.

Pero puede que en vuestro caso valoréis que los viajes son demasiado pesados y que es más valioso estar con más energía y menos cansancio por las tardes, por ejemplo. Y está perfecto.

No desplazarse o no mudarse permite estar más cerca de las raíces o de nuestro entorno cercano y desarrollar ahí la vida. ¿Cómo es esto de importante para ti?

ESCUELA CONVENCIONAL O ESCUELA ALTERNATIVA

Esta es una cuestión que me compartís a menudo y creo que para decidiros puede ayudaros mucho el plantearos qué queréis para la educación de vuestros hijos. Os dejo algunas cuestiones que quizás os ayuden a posicionaros:

  • ¿Es importante para vosotros que sea una escuela oficial u homologada o no?
  • ¿Es importante que se siga el currículum escolar al dedillo o no?
  • ¿Os importa que aprendan a leer, escribir, matemáticas o inglés con prontitud? ¿Qué prisa tenéis para que adquieren esos conocimientos?
  • ¿Es importante para vosotros que vuestros hijos aprenden las materias cuando les nazca el interés? ¿A su ritmo?
  • ¿Queréis que jueguen todo el día si ese es su interés? ¿O también que hagan actividades académicas?
  • ¿Es importante para vosotros que el periodo de adaptación/vinculación sea tan largo como necesite vuestro hijo?
  • ¿Cómo valoráis el movimiento libre?

Hay muchas otras cuestiones a valorar o a hacer al centro, pero enmarco estas porque suelen ser aspectos importantes que pueden ayudaros a decidir.

No hay juicio alguno en las preguntas ni en las respuestas. Pero según que contestéis podréis ver con mayor claridad qué tipo de escuela es más acorde a vuestro sentir.

ESCOLARIZAR PARA RESERVAR PLAZA O ESPERAR

Este es uno de los temas estrella. Hay muchas familias que en realidad no quieren escolarizar a los 2 o 3 años o no quieren  hacerlo en un determinado centro pero son conscientes que de no hacerlo en P3 va a implicar que en un futuro sea muy difícil que su hijo vaya a esa escuela.

Continuamente vengo repitiendo que no hay soluciones perfectas y si veis claro apuntarlo en P3 a esa escuela aunque idílicamente prefirieseis esperar… adelante.

Para los que tenéis serias dudas… A mi lo que me ha servido siempre es pensar en el presente. Pensar en el ahora más inmediato porque esa es la realidad que sé cómo es. ¿Dónde estaremos de aquí 3 años? ¿O qué querremos? Eso ya es más difícil de determinar así que en nuestro caso personal optamos por seguir nuestro sentir en el momento presente sin conjeturar demasiado sobre escuelas futuras o sus posibles plazas.

Además, en mi entorno cercano he visto a menudo que quienes han luchado por entrar en una determinada escuela más adelante lo han conseguido. Por supuesto, no ha sido fácil. Ha implicado horas de colas y luchas en el departamento correspondiente pero se ha argumentado que lo que ofrece esa escuela es lo que se quiere y que no se ofrece en otra.  Todos los niños tendrían que tener derecho a escuelas que respeten a los niños en su ser.

De otro lado… también deciros que conozco familias que escolarizan pronto en una escuela para tener plaza en el futuro… y al entrar en ella se dan cuenta que la escuela no responde a las expectativas. Eso me reafirma aún más en esta idea de buscar el lugar adecuado en el momento presente, no pensando en que sucederá de aquí unos años.

EL MIEDO DEL ADULTO AL CAMBIO DE ESCUELA

Muchas veces también tenemos miedo a los cambios de escuela. ¿Será bueno que haga la educación infantil en una escuela alternativa o más respetuosa si sé que a los 6 tendrá que ir a un lugar más convencional? Escribí sobre ello ya hace tiempo, en este artículo, pero os vuelvo a comentar rápidamente que para mí es positivo que, sobre todo los primeros años, los niños puedan ir a un centro en el que se le respete en su integridad, en el que el juego tenga el lugar e importancia que merece, en el que tenga la libertad de ser él mismo y desarrollarse a su ritmo.

Hago un pequeño inciso para remarcar que cuando hablo de escuelas alternativas no me refiero a ningún tipo de escuela en concreto, sino a cualquier centro (público o privado) que respete al niño en su ser y sus necesidades.

El primer septenio es muy importante para el desarrollo de la personalidad y es también una etapa en la que el niño no puede expresar quizás todo cuánto le sucede, así que poner especial mimo en esa etapa es fundamental.

En cuanto empiece la primaria tendrá más herramientas para afrontar la escolarización y, además, podrá verbalizar y expresar en casa mucho más y mejor todo aquello que sucede en el día a día de la escuela.

MI HIJO NO QUIERE CAMBIAR DE ESCUELA AUNQUE YO SIENTO QUE ES BUENO EL CAMBIO

A veces también me habéis comentado que vosotros, los padres, veis muy claro que la escuela no os gusta, que ocasiona sufrimiento en el niño de un modo u otro… Pero que éste tiene ahí su grupo de amigos, por ejemplo, y no quiere cambiar.

Yo no tengo la respuesta mágica a esa situación, claro que no. Según el niño, la situación, la escuela, vuestro sentir… el camino puede ser uno u otro.

Pero sí me nace deciros que vosotros sabéis mejor que nadie qué opciones educativas tenéis, qué “beneficios” puede aportar cada centro… Y que el miedo del niño a lo desconocido o al cambio es perfectamente normal. Además, no puede elegir una opción que no conoce.

Fotografía de Noe Duran

Si apostáis por el cambio para encontrar una escuela mejor… Os apoyo y os animo. Ahora los niños están en plena etapa de formación y poder acudir a una escuela que les respete, que valore la iniciativa propia, etc. etc. es un regalo de vida que quedará para siempre en ellos.

GUÍATE POR TU INSTINTO

Llevo ya un rato escribiendo acerca de la elección de escuela, intentando acercaros reflexiones y preguntas que os puedan guiar en ese proceso. Pero cuando termines de leer (y quizás reflexionar sobre todo ello…) olvídalo todo y párate a pensar qué sientes sobre la escuela elegida.

¿Qué primera sensación te ha dado? ¿Te inspira confianza el centro o los educadores? ¿Hay alguna cosa que no te cuadra?

Nuestro sentir y nuestra intuición son muy poderosas. Si algo no te cuadra… no lo pases por alto. Haz más visitas, más preguntas, empápate un poco de la escuela hablando con la dirección, con familias que ya están ahí… Así podrás resolver inquietudes y mirar un poco más de cerca si la escuela te cuadra.

En mi caso personal… en más de una ocasión he pensado que si hubiera hecho más caso de mi intuición acerca de una escuela… nos hubiéramos ahorrado algún que otro disgusto.

ALGUNAS ÚLTIMAS IDEAS

Cómo veis, cada niño, familia, proceso y decisión de escuela es único. Y escojáis lo que escojáis va a ser perfecto, incluso si os equivocáis. De todo se aprende y una escuela que no os gusta puede ser la oportunidad perfecta para reflexionar sobre qué queréis para la educación de vuestros hijos e ir hacia allí.

Además, no olvidéis que todos podemos ser agentes de cambio. Podemos implicarnos en el proyecto elegido, aportar ideas, predicar con el ejemplo. Solicitar estar más tiempo de adaptación (vinculación) si vuestro hijo lo necesita.  A veces las cosas se hacen de una manera porque no se conoce otra.

Podemos iluminar a otras familias o profesores con nuestra forma de hacer, mostrando que un niño puede necesitar un tiempo más largo con papá o mamá en la escuela y quizás después desde esa seguridad se mueve como pez en el agua; podemos aportar ideas, propuestas de actividades, ofrecer nuestra ayuda para hacer más excursiones, salidas a un bosque cercano o un largo etcétera de ideas que no tiene fin, porque las posibilidades son infinitas igual que las formas de ser de cada niño. Y porque no hemos de olvidar que la responsabilidad de la educación de nuestros hijos es, en último término, nuestra.

Y esto es todo lo que quería contaros. Quizás a muchos os suene a chino y no comprendéis porque escribo esto. En ese caso… genial, porque tenéis la decisión o la escuela elegida bastante clara.

A los que os resuenan estas palabras… espero que os aporten algo de luz… pero sobre todo mucho amor y calidez. Todos queremos lo mejor para nuestros hijos y en ese camino estamos.

Os abrazo fuerte.

Clara

 

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2 comentarios sobre “¿No sabes qué escuela elegir? Reflexiones para ayudaros en ese proceso

  1. Ante este post me quito el sombrero… ¡Me ha encantado! Mi niña acaba de cumplir dos años pero ya me planteo estas cuestiones. De hecho me planteo mucho el llevarla o no con tres años al cole. Y es que a priori me nace un no, pero creo que aún queda mucho y todo se va viendo mejor en el momento… Lo que tengo claro es por ejemplo el tema de los desplazamientos, que en mi familia odiamos hacerlos… También que quiero un cole que tenga horario sólo de mañana, y es que aquí en Madrid parece que la mayoría tienen horario partido… Casi creo que haría homeschooling si no me la aceptasen en un cole de este tipo! (para mí es importante que la escuela no le quite demasiado tiempo…). En fin, que esto es un mundo y hay que pensar en mil aspectos. Y como hasta los seis no es obligatorio…pues ya iremos viendo. Porque yo también soy de fluir con el momento, las conjeturas que te hagas se pueden cumplir o no…

  2. Genial post. Me identifico con la idea de como tu dices pensar en el presente y vivir al día. Tanto hemos pensado el tema cole y nada nos ha convencido que todavía seguimos en casa. Por ahora nos va genial y nos encanta estar en casa, vida slow y sin prisas ni mucha estructura. No se por cuanto más, quizás la escuela en casa sea nuestra opción por unos años más quizás no, creo que lo veremos. Gracias por compartir por que ayuda, estas decisiones son tan difíciles. Abrazos

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