Abrir las puertas al exterior… la mejor forma de encender la curiosidad e imaginación infantil

Dice Richard Luov que “cuando los niños juegan en espacios naturales están más cerca de inventar sus propios juegos que cuando juegan en entornos estructurados“. Además, añade, que ello “es una pieza clave para que los niños dirijan su propio juego, favoreciendo que sean creativos no solo de niños, sino también de adultos“.

Esto es algo que he podido comprobar infinidad de veces y el motivo principal por el que me fascine el juego al aire libre. Ahí, en la naturaleza, donde hay los materiales de juego menos estructurados del mundo es donde la creatividad y la inventiva de los niños parece no tener fin.

Las pequeñas notas de color que sobresalen en forma de flor, en forma de frutos… sobre el gran lienzo en tonos neutros que ofrecen los entornos más naturales son una fuente de inspiración constante y hoy quería hablarte de ello a través de una experiencia que presencié hace ya un tiempo.

Era un día de invierno y tenía al peque bien aburrido en casa. Fuera hacía un sol precioso y corrí las cortinas hacia los extremos del ventanal. Un limonero al fondo del jardín llamaba la atención con su infinidad de gotas amarillas sobre el fondo verde.

– Salgo fuera!!! – Dijo el peque. Se fue directo hacia el limonero que tiene nuestro vecino. Está tan espléndido que sus ramas repletas de limones se extienden por nuestro jardín, alegrándonos la vista, el olfato y el gusto, jeje.

– ¡Voy a coger limones! – dice Terrícola. Se sube a un taburete que tenemos fuera y alcanza algunos limones (por si alguien se lo pregunta… tenemos permiso de nuestro vecino, jeje). Se va directo a la zona de “cocinita de exterior” y pone los limones en moldes de madalenas, luego les pone agua y me dice -Estoy preparando madalenas-.

Le veo tan inspirado que le pregunto si le iría bien un cuchillo para poder cocinar con los limones. -¡Síiiii!- me responde.

No hizo falta nada más para que un torrente de inspiración e ideas desfilaran ante mí.

Cortó y cortó limones sin parar. Trozos grandes, trozos pequeños… disfrutaba del simple hecho de cortar.

Después exprimió las mitades y puso el jugo de los limones en distintas jarras y recipientes.

Les añadió agua, mezcló el mejunje… usó embudos y coladores según le parecía oportuno.

Pesó algunos de los ingredientes. Ya se sabe… en la cocina hay que ser preciso para que el resultado sea óptimo, jeje.

Y cuando le pareció que la receta podía quedar un poco sosa… le añadió un poco de tierra, para aromatizar mejor el brebaje.

Terminada la limonada… puso todos los limones en la jarra e iba paseando por el jardín tan contento. De repente, ve la carretilla y le parece buena idea hacer limonada en ella. La llena de agua y quiere sacar los limones de la jarra. Pero, oh, no es fácil. Los limones hacen un efecto ventosa y se quedan dentro. Así que rellena la jarra una y otra vez con agua, intentando liberar algunos limones al decantar la botella hacia abajo. Algunos salen, la mayoría quedan atrapados.

Tras un rato intentándolo… decide que ya es suficiente. Se va dentro de casa y me pide hacerse una limonada para él. Claro que sí, le digo. Cogemos un par de limones más, los corta, exprime, añade agua y miel… y una sonrisa de oreja a oreja se le esboza en la cara.

-¡¡Cuánta limonada he hecho hoy me dice!!, ¿verdad?-

Y pienso sí, cuánta limonada hizo aquel día. Y cuántos otros aprendizajes se llevó para sí: cortar, exprimir, colar, traspasar, mezclar, cocinar… Cuántas sensaciones registró oliendo limones, manipulándolos… Y todas estas ideas nacieron solamente al abrir las cortinas del ventanal y ver un limonero a final del jardín, repleto de limones.

¿Merece o no merece la pena abrir las puertas al exterior? ¿Cuántas otras experiencias y descubrimientos pueden tener lugar en el jardín, en el patio, en la naturaleza?

Nunca subestiméis el poder que la naturaleza tiene para encender la curiosidad, imaginación y asombro de los niños“. J. Kable.

Un abrazo,

Clara

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2 comentarios sobre “Abrir las puertas al exterior… la mejor forma de encender la curiosidad e imaginación infantil

  1. Hola Clara!
    Muy lindo mensaje! Tu terrícola me hace pensar en mi terrícola pies descalzos. Respondiendo a tus preguntas de modo de reflexión: Claro que si! Merece abrir todas las puertas: las del hogar, la de la imaginación, la de la exploración, la de la vida!! Es cierto que tu nino ese día se llevo muchos aprendizajes, muchas sensaciones y un buen rato de concentración y creatividad! Gracias como siempre por compartir!

    • Suchely, me alegra leerte y saber que tu “pies descalzos” tendrá las puertas abiertas de par en par para disfrutar ahí fuera. Gracias por acompañarme. Un abrazo fuerte, Clara.

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