La importancia de no aplastar la imaginación infantil

No hace mucho paseábamos por la calle y Terrícola quiso subir a uno de estos coches que hay delante las tiendas, los típicos a los que se les pone 1 euro, se mueven y suena música. Él siempre se sube pero yo jamás he puesto ni una moneda y apenas sabe que funcionan porqué, aunque parezca un milagro, nunca ha coincidido viendo uno en acción.

Pues bien, justo este día viene otro niño y se sube a su lado. La madre va a poner 1 euro y yo ya estaba pensando que a partir de ahora el peque me pediría que pusiera dinero a diario. Pero casualidades de la vida, justo ese coche estaba estropeado y no se movió ni un poquito.

A Terrícola evidentemente le dio igual, seguía jugando con el coche, imaginando que era un bombero, que conducía un camión de la basura e iba a trabajar, que hacía carreras, que salía a dar una vuelta en coche, etc. etc.

La madre del otro niño le dice a su hijo que se baje, que el coche no funciona. El peque mira a Terrícola, absolutamente alucinado por su juego y le leo en su cara esta pregunta “¿De verdad el coche no funciona? Parece que sí va y muy bien, por cierto”. La madre insiste, “bájate que no funciona, vamos a buscar otro”. Vuelvo a ver las dudas en la cara del niño… pero al final opta por creer a su madre y bajarse del coche.

Y yo me quedé reflexionando… en lo importante que es todo lo que hacemos como padres, lo que decimos y pensamos y como a veces, por no salir de nuestra lógica adulta, frustramos momentos, juegos y aplastamos su imaginación… porqué nuestros hijos nos idolatran y creen lo que les decimos.

imaginación infantil

POR QUÉ RESPETAR LA IMAGINACIÓN DE LOS NIÑOS

Muchos artículos hablan de como fomentar el desarrollo de la imaginación. Pero yo hoy quiero hablarte de cómo respetarla, por qué realmente la traen de serie. ¡Más que favorecer la imaginación… hay que protegerla!

Vivimos en una sociedad que siempre piensa en la “acción”, en “hacer”, enseñar… y nos cuesta pensar que muchos procesos y aprendizajes se dan por sí solos. Yo no enseñé a mi hijo a comer, ni a caminar, ni a hablar, sencillamente llegó el momento adecuado y me maravillé de sus primeros pasos, sus primeras palabras.

Con la imaginación siento que es lo mismo. No se trata de enseñarles a imaginar, ni de preparar mil y una actividades para que lo hagan (eso no significa que no se pueda preparar alguna actividad de vez en cuando, si los niños lo disfrutan, ¿eh?), pero siento que en este caso en concreto, el de la imaginación… menos es más. Menos instrucciones por nuestra parte, menos juguetes hiper estructurados, menos aparatos electrónicos… y cada vez habrá más y más imaginación.

Cuando desaparecen los estímulos externos los niños tienen la oportunidad de que el juego nazca de su interior. La imaginación entra en acción y junto con todas las vivencias que ese pequeño ha vivido nacen historias fantásticas y alucinantes, a veces sin ningún sentido para nosotros pero para ellos, desde luego, son vitales. ¡Ojalá se estropearan muchos más juguetes y aparatos electrónicos!

¿PERO POR QUÉ ES TAN IMPORTANTE LA IMAGINACIÓN?

En la infancia la imaginación sirve para:

  • Recrear el mundo, entender los sucesos del día a día y ordenarlos de una forma comprensible para la mente de un niño.
  • La imaginación permite aligerar emociones fuertes y las vivencias dolorosas. Porqué en el territorio de la fantasía las cosas pueden cambiar, los errores demasiado duros de asumir puede haberlos cometido un muñeco, un amigo imaginario…
  • Con ella las ilusiones y deseos de un niño pueden cumplirse, por imposibles que sean.
  • Pero para mí, la más importante y la que nos acompaña de por vida es que la imaginación nos permite visionar nuevos mundos, nuevos usos de las cosas, nuevas maneras de hacer. Primero lo imaginamos, después lo creamos.

En la experiencia que te he contado, tenía ganas de decirle a ese niño que si él lo creía el coche funcionaba, que los objetos no tienen un único uso, cada cual los hace servir de la forma que más le aportan y encontrar esos usos es básico para un pensamiento creativo sano que, de verdad en el futuro ayude a esos niños, ya adultos, a desenvolverse en un mundo cada vez más cambiante.

En esta sociedad, más que nunca, es vital respetar el mundo imaginario de los niños y su creatividad. El mundo ya no es estático, conforme pasan los años más rápido cambia todo y la mejor forma de ayudar a esos peques a desenvolverse en un mundo frenético es siendo creativos y respetando el desarrollo de su imaginación.

CÓMO NO APLASTAR LA IMAGINACIÓN INFANTIL

No soy amante de las recetas mágicas ni los consejos, pero comparto contigo lo que intento a diario para que su fantasía vuele en libertad.

  • Dar espacio y tiempo libre. Tan sencillo como procurar que haya tiempo de hacer y deshacer como quiere, sin prisas ni recomendaciones.
  • Desaparecer, a veces, de su campo de visión (no sobrevigilar). Yo al menos me he dado cuento que cuándo no me ve… un mundo imaginario alucinante desfila por el comedor de casa.
  • Procurar el mayor tiempo posible sin televisión, pantallas ni juguetes que funcionen con pilas. Que sea él quien tenga que hacer interactuar los materiales y juguetes a su alcance.
  • Cuando tiene un juguete nuevo no decir cómo funciona. Que explore por sí mismo las posibilidades que tiene. Creo que es importante porqué según la edad de cada niño, su desarrollo madurativo y sus propios intereses hallará el uso más oportuno a ese momento. Cuando el niño crezca y cambie, también lo hará la utilidad que le había dado y jugará de forma distinta con ese material.
  • Respetar sus ideas, ocurrencias y soluciones, por más que crea que haya formas mejores. Al fin y al cabo ¿quién decide qué es mejor? ¿Y según que parámetros? En la historia que te he contado al principio… ¿Quién estaba equivocado? ¿El coche funcionaba o no?

LA IMAGINACIÓN INFANTIL

Albert Einstein dijo que la lógica te lleva de A a B, pero la imaginación a todas partes. Procuremos los adultos aparcar nuestra lógica y dejar que los pequeños viajen por dónde y cómo quieran. Con la imaginación no les hará falta pilas, electricidad ni dinero.

Un abrazo,

Clara

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25 comentarios sobre “La importancia de no aplastar la imaginación infantil

  1. Totalmente de acuerdo!!! Todos los niños son creativos por naturaleza pero ¿cuántos adultos son realmente creativos? No tantos, la verdad. El problema es que en la sociedad actual ser creativo es un valor al alza, así que, como dices, es muy importante no cortarles las alas y que sigan teniendo esa imaginación desbordante.

    • Sí Club Peques Lectores, los niños son creativos por naturaleza, todos lo somos si no nos chafan las iniciativas y ocurrencias una y otra vez. Por eso creo que tan importante permitir que su imaginación vuele en liberetad, es la mejor forma de conservarla en la edad adulta y no perder nunca la creatividad. Un abrazo guapa! Clara.

  2. Qué gran verdad! Tan sencillo como retirarse un poco y observarles para ver cómo brotan las ideas de sus cabecitas.
    Mi enana está obsesionada con los paraguas (pobre, donde vivimos poco o nada se usan) y me asombra la cantidad de objetos que convierte en paraguas, una lámpara, una seta, la base en ensartar aritos de madera… y sigue en su búsqueda de paraguas alternativos ^^

    • Eso es Hirosaki, a veces lo mejor… es no hacer nada. Si es que son tan imaginativos y creativos por naturaleza!
      Me encanta tu peque y cómo ve tantos paraguas alternativos, jeje. Me has hecho pensar… que hace poco leí que cuando llueve podemos probar a no decir “coge el paraguas”, sino decir “llueve y hemos de salir”. Ellos mismos suelen caer en que tienen que coger paraguas, ponerse chubasquero o algo! Espero que tu nena pueda usar uno pronto, que tanto le gustan. Un abrazo!!

  3. Es que si le he de enseñar yo de imaginación… que no tengo ni pizca! Me maravillo de cómo juega y las cosas que se inventa mi hija de dos años y medio. Y como tu dices, sin pilas, sin pantallitas, sin teles, sin botoncitos. Todo con unos macarrones, ollas con agua, un cuenco de sal, unas cucharas… y se monta una historia impresionante! A mi me alucina, de verdad y cuando aparece alguien y le empieza a decir “haz esto, sube aquí, así no” es que me pongo mala. Pero claro, tampoco te vas a pasar el día pegándole la bronca a la abuela.
    Felicidades por tu post.

    • Gracias Susana. Me alegro muchísimo que tu hija juege e imagine con cosas tan sencillas, es una maravilla verles disfrutar y crear con todo lo que teinen a su alcance. Estoy convencida que si no nos hubieran chafado la nuestra… hoy la mayoría de adultos seríamos más imaginativos.
      Y te entiendo con lo de los abuelos, jeje!!! Pero creo que los niños acaban diferenciando como actúa cada uno… y bueno, los abuelos ofrecen diversidad en la forma de hacer las cosas, que también está bien, es el lado positivo. Un abrazo preciosa.

  4. Eso es… siempre he sentido repelús ante la idea de tener que programar mil actividades para mis niños. Creo que está bien, siempre que no acabe siendo una obsesión por llenar su tiempo de juegos, actividades, excursiones…

    Pero recuerdo el tiempo que yo pasaba jugando con unos simples trozos de plastilina que convertía en toda una tienda de frutas (mil y un pequeños plátanos, manzanas, etc…) o manchando un papel con colores (donde yo veía mil y una historias) y me doy cuenta de que no todo es estar tan pendiente de ellos. También necesitan tiempo consigo mismos.

    El tiempo a solas, desarrolla tanto su imaginación (muy útil, como dices) como su capacidad de hacerse preguntas, de maravillarse ante la minúscula vida de algún insecto que por allí pasa o simplemente de ser conscientes de su propia existencia.

    Mientras los mayores estaban a otra cosa, yo usaba mi imaginación, jugaba con cualquier cosa y me hacía muchas preguntas. A veces también es muy bueno ese tiempo que los niños pasan como absortos, mirando a las musarañas porque en sus cabecitas se gestan sueños que quizá algún día lleguen a alcanzar y preguntas a las que ellos mismos u otra persona responderán.

    Aparte de todo esto, como has dicho en los comentarios, se hacen más autónomos, porque dejarles espacio también consigue que sean más creativos y observadores y por tanto, pasan a la acción con más facilidad cuando hace falta (ejemplo del paraguas).

    Me ha encantado leerte, gracias por este post, que creo muy necesario.
    Saludos,

    Mónica

    • Muchas gracias Mónica. Sí, estoy de acuerdo contigo. No hace falta programarlo todo y pensar actividades sin parar. Yo planteo algunas, de vez en cuando, si a todos nos apetece o el peque me lo pide, pero la mayor parte del tiempo apostamos por el juego libre, intentando respetar sus iniciativas. Y si se aburre… no pasa nada, de ahí salen las mejores ideas! Gracias por estar por aquí y hacer este rinconcito conmigo. Abrazo, Clara.

  5. Que lindo lo q dices. Muy lindo artículo. A veces como padres tenemos q hacer valer ese derecho q tienen a imaginar y crear. Y darle batalla al consumismo. A veces contra la propia familia. Muchos abuelos, tios, padrinos…son de la idea q a un niño se le demuestra cariño si le hacen muchos regalos. Yo vivo luchando con :
    Madrina: “Y si le regalo una tableta de cumple, un cel?
    Los abuelos: “Venga mi amor q le enciendo los dibujitos.
    Dejen q jueguen afuera, que corran, salten, q se inventen un mundo fuera de una pantalla!
    Es mas facil enchufarlos q dejarlos ser…

    • Gracias María, me ha encantado tu última frase, “es más fácil enchufarlos que dejarlos ser”. Sin duda, en nuestro mundo de prisas parece que a veces los niños molestan. No nos damos cuenta que lo más sencillo a veces es lo mejor. Necesitan espacio y tiempo más que excesivos juguetes y pantallas.
      Sí, lo sé, a veces la familia con buenas intenciones compra demasiadas cosas… Yo a la mía le propongo ahorrar o poner el dinero en una hucha cada vez que tienen tentaciones… para comprar menos juguetes pero de calidad, por si te funciona la idea. Un abrazo María!!! Clara

  6. Me ha gustado mucho la reflexión, es muy común como bien dices que se plantee fomentar la imaginación y olvidar que es innata. No puedo que estar más de acuerdo con el concepto “Menos es más”.
    Me ha encantado leerte y compartimos hoy tu post a través de nuestras redes sociales para invitar a más papás y mamás a reflexionar.
    Un saludo,
    Catherine.

    • Muchas gracias Catherine. Basta con observar a un niño para darse cuenta que su imaginación es innata, ¿verdad? Al menos como norma general. Es que vivimos en un mundo de locura, primero les aplastamos la imaginación y después la fomentamos. En fin, poco a poco van habiendo cambios. Gracias por compartir el post. Un abrazo, Clara.

  7. a mî me encanta verla jugando con sus amigas imaginarias, les conversa, trepa a los àrboles con ellas, yo también les hablo al final!
    si se les aplasta y no se les deja disfrutar de su propia imaginaciôn les privamos de tantos mundos…

    • Tienes toda la razón Mirari, qué bueno que también puedas conversar con sus amigos imaginarios, jeje. Mi peque cuando está muy emocionado y desarrollando su imaginación no quiere sentirse observado, así que eso de hablar con sus amigos fantásticos… imposible. Si es que cada niño es tan único! Un abrazo! Clara.

  8. Gracias por la sencillez de tus relatos. Veo en ellos a mis hijos…cómo profesor considero además que ésto que compartes también debe entrar en las escuelas y colegios…las formas de enseñar deben modificarse. Gracias

    • Gracias Raúl. Totalmente de acuerdo, la enseñanza debe cambiar y creo que hay muchos profesores, como tú, luchando por ese cambio con ganas. Poco a poco creo que devolveremos a la infancia el lugar y cuidado que se merece. Un abrazo, Clara.

    • Jaja, qué bueno! Cada uno imagina cosas diferentes, eh? Me encanta esa magia. Mucha suerte caminando por la calle, eh? jejeje. Un abrazo!! Clara.

  9. Cuánta razón tienes. Simplemente deberíamos dejar que sean ellos mismos, también en el juego, sin interferencias ni ideas preconcebidas. No digo que no se puedan compartir ratos de juego, pero su mundo es tan rico cuando los adultos no nos metemos…

    • Sin duda! Yo siempre lo digo, que cuando veo al peque más emocionado y con un juego rico y profundo… es cuando se piensa que no estoy. Y de hecho si le hablo en esos momentos… rompo toda la magia, jeje. Un abrazo guapa! Clara.

  10. Buenísimo post y me ha encantado descubrir que no soy la única que no le echa la monedita. Menuda suerte que has tenido, que conste, porque a mí sí me ha coincidido en muchas ocasiones que llegue alguien y la eché en los que están al lado. Creo que mi hijo se pregunta por qué se mueven cuando no está él ?

  11. Me ha gustado mucho el post. La verdad es que los míos reciben juguetes de muchos tipos, pero no he visto que ninguno le quite imaginación. Ni los eléctricos de un sólo uso, porque ellos los transforman automáticamente en otra cosa con su imaginación cuando les hacer falta. Así que no sé… Imaginación tienen da igual lo que tengan a su alcance. Nunca les digo que para eso no sirve. Jajaja como ellos no tienen consola de ningún tipo, pero los amigos si, en la guarida que se han hecho en su cuarto se han inventado una Play4 con 4 juguetes y hasta se pelean porque uno ha ganado al otro ???.

  12. Este artículo bien podría haberlo escrito una amiga el otro día. Esta es la historia que nos contó (en primera persona, para no enrevesarlo):

    Estamos el otro día en el parque (es un parque reserva, más parecido al monte), cuando viene un niño que estaba jugando con I (mi hijo de 3 años y medio), muy enfadado el niño, diciendo que I no le dejaba su espada, que no compartía con él su juguete y que él también quería jugar. Yo me quedé sorprendida, porque I no había llevado ninguna espada al parque. Miré extrañada a I, que seguía jugando a lo lejos y ahí estaba, esgrimiendo una espada y luchando contra vete a saber qué, pero os aseguro que la lucha estaba siendo encarnizada, viendo la cara de I. Él, ni siquiera había cogido un palo para imaginar que fuera una espada, en su mano ”no había nada”, a ojos de cualquiera que no supiera qué buscar, pero el otro niño había creído totalmente que I llevaba una espada, dada la certeza con la que I actuaba.

    Estas situaciones siempre me hacen recordar la escena de la película Hook, donde él acaba por ver y comer la comida que los niños perdidos le aseguran que está ahí, sobre la mesa, aunque él al principio no la vea.

    Maravillosos los niños!!

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