Descubre 3 poderosas razones para jugar con cocinitas de exterior

Las cocinitas de exterior están de moda, no vamos a negarlo. Hace 15 años apenas habíamos oído hablar de ellas, pero ahora todos sabemos lo que es una mud kitchen, cuando no tenemos una en nuestro jardín o la estamos haciendo en el patio de la escuela.

¿Pero por qué? ¿Por qué nos gusta? ¿Por qué nos parece interesante? Nos hemos escapado un poco del concepto tradicional de arenero, con sus cubos, palas y rastrillos, para pasarnos en masa a las ollas y los cucharones de las cocinitas.

Pero creo que si hacemos ese cambio sin más, que si todos plantamos una cocinita de exterior sin una reflexión previa… ese espacio acabará siendo un elemento tan estereotipado como el clásico arenero.

Soy la primera a quien le fascinan este tipo de cocinas… (o más bien lo que significan) pero tenía la necesidad de saber de verdad porque poner una cocinita de exterior, más allá de la inspiración que ofrecen las fotos bonitas; por qué usar materiales reales de la cocina en ella y no imitaciones o materiales de plástico; etc.

Y empecé a investigar. No es fácil, no es que haya excesiva literatura al respecto y menos en nuestra lengua, pero he llegado a mis propias conclusiones, que son las que hoy comparto contigo.

3 RAZONES PRINCIPALES QUE HACEN A LAS COCINITAS DE EXTERIOR TAN ESPECIALES

Por supuesto, jugar con arena, tierra o barro es siempre una actividad más que interesante. No sólo ofrece un montón de percepciones sensoriales si no que a la vez mejora la salud de los niños (puedes leer sobre los beneficios de jugar con barro aquí) y permite infinidad de aprendizajes.

Pero todos estos beneficios no son exclusivos de las cocinitas, si no que cualquier actividad con tierra o barro los ofrece.

Entonces, ¿Qué tiene de especial la cocinita?

1. SON UNA INVITACIÓN A INTERACTUAR CON EL ENTORNO NATURAL DIRECTO

Las cocinitas de exterior favorecen el juego al aire libre y con materiales de la naturaleza, pues como su propio nombre indica… estas cocinitas están situadas en el exterior.

En una sociedad tan tecnológica como la nuestra cualquier oportunidad de pasar más tiempo al aire libre es una idea estupenda. Y una cocinita de exterior puede ser un estímulo para salir a fuera más a menudo y poder disfrutar de los beneficios de estar al aire libre, pues aunque empiecen cocinando… pueden terminar corriendo, saltando, observando el entorno, descubriendo bichitos, etc.

El hecho de que para cocinar o hacer pócimas o lo que sea necesiten recolectar materiales de la naturaleza hace que los niños tengan que interactuar “forzosamente” con el entorno.

No es como un arenero en el que deslizas su arena una y otra vez (arena sobre la que los niños están sentados), si no que la cocinita te invita a descubrir la naturaleza que te rodea para servirte de ella. Así, los niños buscarán por sí mismos dónde está la arena o la tierra… tendrán que ir a buscar la hierba para poderla cortar y hacer espaguetis, etc.

2. FUSIONA EL PROPIO HOGAR DE LOS NIÑOS CON LA NATURALEZA.

Lo que hace una cocinita de exterior es llevar los elementos del interior del hogar (en concreto de la cocina) hacia afuera. De esta forma, se produce una fusión entre los elementos del interior de la casa con los elementos del exterior, de la naturaleza. Esta fusión tiene todo el sentido si pensamos que, aunque ahora vivamos en casa repletas de comodidades, nuestra biología e instintos siguen esperando desarrollarse en ambientes naturales. Así que fusionar ambos “hogares” es una idea más que interesante.

Y  teniendo presente esa idea es importante que en la cocinita de exterior se usen elementos reales, los que usamos todos en casa para cocinar y servir. Que los niños reconozcan esos elementos. Si de vez en cuando aportamos alguno de nuestro propio hogar, mejor que mejor.

3. FAVORECE QUE LOS NIÑOS ENTRE EN EL TERRITORIO DE LA COCINA

La desubicación de una cocinita, del interior hacia el exterior, provoca una relajación de los roles.

Muchos niños (“varones”) no juegan en los espacios simbólicos de cuidado y hogar dentro de casa o del aula, pero en cambio, con un cambio en el contexto, con la posibilidad de jugar al aire libre y con elementos naturales se ponen a cocinar.

Estas son, para mí, las 3 razones principales por las que una cocinita de exterior es un excelente recurso. Además, favorece muchas otras habilidades, como el desarrollo del juego simbólico, la motricidad fina, etc. Puedes leer más sobre ello en este artículo.

PERO… ¿REALMENTE QUÉ ES UNA COCINITA DE EXTERIOR?

Cuando hablamos de cocinitas de exterior nos vienen a la mente cocinas más o menos reales, realizadas en madera y que suelen tener todo lujo de detalles muy realistas.

¿Pero es todo ello necesario? ¿Tienen que ser las cocinitas de exterior fieles reproducciones de las cocinitas de juguete de interior? ¿Qué juegos y experiencias surgirían si esos rincones o espacios que llamamos “cocinitas de exterior” fueran mucho menos concretos?

El espacio exterior ofrece una oportunidad excelente para soltarnos un poco más, abandonar las rigideces y permitir que la imaginación se desborde. Ofrezcamos espacios adecuados, por supuesto, bien pensados, con materiales y propuestas interesantes… Pero no les demos todo estructurado.

Si los niños tienen materiales y utensilios con los que cocinar lo van a hacer incluso directamente en la tierra o la arena. De hecho… es ahí en el suelo dónde van a pasar mucho rato para poder coger los ingredientes a su gusto.

Pero si queremos crear un rincón sugerente, un lugar que favorezca que surjan esos juegos de cocina/experimentación… con una superficie de trabajo, utensilios e ingredientes disponibles será suficiente.

Os dejo un par de imágenes de distintos tipos espacios que pueden servir de cocina de exterior, o bien laboratorio de pócimas, o cualquier otra cosa que se pueda imaginar.

En la imagen podéis ver como instalando en el arenero un gran tronco en forma de mesa y unos tronquitos más pequeños, que harán de taburetes, ya podemos disfrutar de cocinar al aire libre. Por supuesto, no pueden faltar distintos materiales y recipientes de cocina. La fotografía la realicé en una observación en la Escuela Infantil 0-3 Xiquets i xiquetes, de Valls.

Y este es nuestro espacio. Una sencilla mesa para poder trabajar, con debajo espacio para guardar recipientes y a la derecha una pequeña estantería para colgar utensilios varios. Este rincón está en un jardín pequeño y en el que juegan solo uno o dos niños normalmente. Por supuesto, si pensamos en un espacio en el que juegan muchos niños las proporciones serán otras.

Espero haber conseguido transmitirte por qué es interesante este espacio de la cocinita de exterior y que, con esas ideas, puedas crear una más adecuada o bien ninguna, si crees que con los materiales de cocina necesarios es suficiente para jugar y cocinar interactuando con el entorno.

Un abrazo,

Clara.

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4 comentarios sobre “Descubre 3 poderosas razones para jugar con cocinitas de exterior

  1. Clara, gracias! Siempre me parece ver a mi hijo en lo que escribes. Me gusta mucho el punto 3, donde te refieres a las relaciones de género. La sociedad adulta construye, produce y reafirma las diferencias de géneros en los ninos/as, incluso antes del nacimiento. Entre ninos/as no pasa así. Los ninos/as nacen sin hacer distinciones entre los juegos porque saben que no las hay. Por eso, “las cocinitas” que a priori son para las ninas, preparandolas asi para reproducir las labores domestica, en espacios libre es apropiadas tanto por ninas como por ninos. Porque se sienten libres de ser juzgados. Y esa es la magia del juego libre en todo el sentido de la palabra. Y tus artículos tienen un valor enorme, porque sensibiliza, porque nos hace ver otras alternativas mas justas!

    • Muchas gracias Suchely, me alegro que te gustara el artículo. Sí, el espacio exterior es el más inclusivo de todos, por eso tiene tanto valor que jueguen ahí fuera, es un espacio que favorece un juego con menos distinciones de género. Un abrazo guapa, Clara.

  2. Me encanta esta idea pero si el patio que tenemos es de terrazo. ¿Cómo podría hacerle una cocinita? He pensado en meterle tierra, piedras en cubos ¿qué me dices?

    • ¡Hola Silvia! Lo bueno de estas cocinitas es que ellos mismos se inspiran a cocinar o trabajar con aquello disponible en el entorno. Además, al ser al aire libre pueden interactuar con elementos como el barro o el agua tranquilamente. Por eso, lo más importante es que donde esté la cocinita haya este tipo de materiales. Podéis recolectar piedras, hojas, etc. en vuestras salidas por el campo, colocarlo todo en distintos recipientes sí, igual que la tierra y tener agua disponible, por ejemplo, con un dispensador y una botella de agua de 5 litros. Quizás también puedes tener macetas en el patio con plantas de las que pueda servirse un poco para cocinar. Generalmente si dejas macetas con tierra afuera suelen crecer las hierbas solas. Un abrazo guapa, Clara.

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