Cómo iniciar un proceso de reforma del patio de la escuela

Desde la publicación del artículo “¿Cómo debería ser el patio de la escuela? Ideas para repensarlo como espacio educativo” recibo muchas consultas sobre cómo iniciar un proceso de reforma del patio, sobre cuál es el presupuesto medio, quién puede asesorarnos, etc. Y he pensado que para resolver todas estas cuestiones nada mejor que dar voz a profesionales que se dedican a ello.

Por eso hoy tengo el placer de contar en el blog con Carme Cols y Pitu Fernández, una pareja de maestros que llevan muchos años asesorando e investigando acerca de los espacios exteriores de las escuelas y que, desde su jubilación, se dedican a ello en cuerpo y alma, compartiendo generosamente todas sus experiencias y reflexiones en la web El Nou Safareig, que os recomiendo visitar si os interesa repensar los patios como algo más que el lugar de la pausa de media mañana (a la derecha de la web tenéis la traducción al castellano).

Carme y Pitu me citan para esta entrevista en su “laboratorio personal”. Un campo en el que investigan y experimentan con la vegetación, para conseguir suelos verdes con poca agua, en el que prueban plantas que sirvan para delimitar espacios (que a la vez puedan cortarse para cocinar espaguetis con barro), en el que hay una casita de paja que va moldeándose con las manos de los niños que van pasando por allí… Y en este espacio, sentados bajo la sombra de un caqui, tiene lugar esta conversación.

¿Por qué transformar el patio de la escuela en un jardín?

Reformar el patio de la escuela y convertirlo en un jardín ofrece posibilidades de juego y aprendizaje de gran valor educativo. Puede ser un lugar en el que los niños salgan a aprender, a realizar proyectos, a experimentar… Pero no es solo un espacio natural en el que descubrir y aprender, sino que también “es el escenario en el que los niños pueden ser ellos al natural, dónde los niños están menos comedidos que en el interior” -dice Carme en tono de humor-.

Además, transformar el patio no sólo enriquece el espacio exterior de la escuela, sino que también permite la cohesión social, la creación de nuevos vínculos… El patio es el lugar en el que se encuentra y reúne toda la comunidad educativa a lo largo del día, pues es el lugar que pisan los padres al llevar y recoger a los hijos, momento en el que también se cruzan con otras familias, maestros…

En este sentido, la transformación del patio de escuela a jardín ofrece nuevas posibilidades:

  • ¿No sería ideal tener en esos espacios bancos en los que padres e hijos pudieran sentarse y hacer una transición tranquila, de casa a la escuela? ¿O poder sentarse al recoger a los niños y merendar charlando juntos?
  • El patio de la escuela es un espacio en el que pueden convivir niños de distintas edades. Si se organiza bien, en el patio podrían convivir grandes y pequeños, aprendiendo así a cuidarse y respetarse.
  • Es un espacio que podría aprovecharse también por las tardes. ¿Por qué tienen que hacer los niños carísimas extraescolares cuando podrían jugar en el patio o plantearse otro tipo de actividades en él?

tabalets-reflex-juny-2015-7Imagen del patio/jardín de la Escuela Infantil Municipal Els Tabalets, de Valls. Observad los bancos del fondo y las relaciones que se dan. Foto de El Nou Safareig

Cuando la iniciativa de reformar el patio parte de las madres y padres… ¿Por dónde pueden empezar?

La realidad es que la mayoría de iniciativas para reformar el patio de la escuela parten de las familias quienes, para tirar adelante el proceso, deben comunicar esta inquietud a la escuela, a los maestros…

A partir de este momento lo mejor es crear una comisión específica sobre patios, en la que haya personal de la escuela, familias, el Ayuntamiento, niños… Y trabajar en hacer una presentación en la que se detallen los beneficios de un jardín frente a un patio, del porqué es importante acercar la naturaleza a la escuela, hablar de las distintas relaciones que se generan…

Hay que buscar quien haga esta presentación y que pueda generar entusiasmo en toda la comunidad educativa, porque cuando todos (familias, niños, maestros…), de una forma u otra, colaboran hay amor hacia ese espacio exterior. El patio se cuidará porque todos, según sus posibilidades y saberes, habrán participado en su creación.

Pero aunque estamos hablando de un proceso de co-creación, de reformar en comunidad, debe haber un buen liderazgo por parte de los maestros, que son quienes realmente conocen las dinámicas de la escuela, las familias, si el conserje se implicará o no en algunas tareas de mantenimiento, etc. Y son también quienes podrán establecer unos criterios básicos, tales como evitar materiales de plástico en el patio, minimizar las superficies de cemento, etc.

Cuando la inquietud de cambio nace de un sólo maestro, ¿Qué puede hacer?

Cuando al principio hay un solo maestro que tiene estas ganas de cambio puede mirar su entorno y ver qué puede cambiar. Por ejemplo, disponer unas plantas por aquí y por allá… es una primera forma de introducir verde y naturaleza que no requiere obras ni grandes presupuestos.

De todos modos, es muy importante que cuando un sólo maestro haga acciones de este tipo se cerciore de que sean seguras, pues cualquier contratiempo que surja… puede hacer fracasar el intento y que nadie lo reemprenda durante largo tiempo.

Poco a poco el maestro/a tendrá que ir buscando la complicidad de sus compañeros e ir generando ese entusiasmo del que hablábamos en la comunidad educativa.

Ahora sí, ya estamos todos convencidos de reformar el patio de la escuela. ¿Por dónde empezamos?

No hay recetas únicas. Cada comunidad educativa tiene que hacer su proceso. Saber dónde está y dónde quiere ir. Por eso es importante hacer un DIAGNÓSTICO de la escuela y de su espacio exterior. Es bueno empezar por una lluvia de ideas (o de preguntas) para ir desgranando la realidad de la escuela y su comunidad.

– ¿Cómo se usa ahora  el patio? ¿Sólo la media hora de la mañana? Si desayunan, sacan material para jugar, luego han de recogerlo… ¿Cuánto tiempo real queda de juego, para relacionarse o hacer descubrimientos?

– ¿Queremos entonces cambiar el tiempo que están los niños al exterior? ¿Queremos aprovechar el exterior de la escuela para aprender, experimentar, etc.?

– ¿Cómo organiza la escuela el tiempo de patio? ¿Hay diversidad de edades? ¿Hay turnos de patio? ¿Están todos los maestros fuera? ¿Sólo uno o dos? ¿Cuál es su actitud durante ese tiempo? ¿Vigilante? ¿Acoge y documenta situaciones interesantes?

– ¿Hay diversidad de opciones de juego? ¿Sólo una pista de fútbol? Cuando la escuela tiene un huerto… ¿Los niños pueden acceder libremente a él? O por el contrario, hay un tiempo para el huerto y los niños van obligados?

– ¿Cuáles son los referentes pedagógicos de la escuela? ¿Estamos en línea con Pestalozzi, Fröebel, Montessori, Freinet, Steiner, Rebeca Wild, Reggio…?

– ¿Qué dice el proyecto educativo sobre la organización de los espacios escolares? ¿Está contemplada la dimensión educativa del patio? ¿Qué sucede realmente en él?

escola-pc3bablica-colonia-gc3bcell-2Patio/jardín de la Escuela Pública de Infantil y Primaria Colonia Güell, de Santa Coloma de Cervelló. Imagen de El Nou Safareig

Y todas estas preguntas tienen que responderse desde los distintos grupos de la comunidad educativa, es decir, desde la visión de los padres, de los maestros, del pedagogo y de los niños.

Cada colectivo ha de poder expresar sus sueños mediante diferentes estrategias: formación, reuniones, encuestas, textos, dibujos, etc. de forma que representen el resultado del proceso de reflexión realizado.

Respondidas estas cuestiones podemos hacernos una idea de qué pasa en el patio y plantearnos qué queremos que realmente suceda, siempre teniendo en cuenta las necesidades de los niños.

Y una vez hemos enmarcado todo el proceso… Es el momento de redactar el proyecto.

Cuándo ya hemos observado lo que pasa en el patio y pensado bien que nos gustaría que sucediera… Es el turno de redactar el proyecto, de pensar cómo podemos transformar el patio en función del uso que queramos darle y que esté en coherencia con el proyecto educativo de la escuela.

  • ¿Qué elementos vamos a incorporar que permitan el juego motriz? Desniveles, toboganes naturales, circuitos de troncos…
  • ¿Qué espacios podemos idear que permitan el descanso, el recogimiento, el juego simbólico…? Bancos, mesas, cabañas…
  • También hemos de pensar en la vegetación a incorporar, que sea diversa e interesante a lo largo del año, que dé sombra… ¿Tendrán los niños acceso a agua, a fuentes?

Todo ello se irá concretando en el proyecto, en la propuesta de actuación (o de transformación). Pero no podemos ofrecer un proyecto único que valga para todos, “esto no es como ir a IKEA y comprar muebles” -dice Carme bromeando-. “Queremos ver autenticidad en el espacio exterior. Y cada escuela tiene una realidad distinta, un proyecto educativo único, y distintas intenciones para aprovechar el patio… así que cada centro deberá hacer su propio proceso y pensar qué quiere incluir en el patio”. En cualquier caso hemos de pensar los espacios exteriores con la misma atención que pensamos los espacios interiores.

pati-tabaletsImagen del patio/jardín de la Escuela Infantil Municipal Els Belluguets, de Palafrugell. Foto: El Nou Safareig

En el proyecto también se plantearán otras cuestiones como las formas de financiación, la gestión y la organización (comisiones, jornadas de trabajo…).

¿Quién puede asesorarnos en este proceso? ¿Con quién podemos contactar?

Cuando ya hemos hecho todo este trabajo previo, de saber dónde vamos y qué queremos es conveniente contar con la ayuda de un profesional que pueda hacernos una primera valoración. La persona ideal es un ARQUITECTO PAISAJISTA, alguien que sepa de árboles que den sombra, de la vegetación adecuada, del drenaje de los suelos (para evitar que se encharquen, para asegurarnos que es un terreno en el que se puede plantar, etc.).

También podemos mirar dentro de la escuela si hay padres o madres que tengan estos conocimientos, que sean arquitectos, jardineros… la comunidad educativa es muy rica.

En cualquier caso, es importante que nos pueda asesorar alguien de la zona, alguien que pueda hacer el seguimiento del proceso y que conozca bien el territorio y entorno en el que se halla la escuela.

Algo que frena muchas iniciativas son sus costes. ¿Es muy cara la transformación de un patio de escuela a jardín? ¿Cómo podemos abaratar estos costes?

Los costes se pueden abaratar mucho si se cuenta con el apoyo financiero de todos los estamentos de la comunidad educativa: escuela, AMPA y Ayuntamiento. La comisión organizadora puede encontrar más recursos: verkamis, fiestas, talleres y otras actividades para recaudar fondos. -Carme y Pitu me cuentan que, en su experiencia, muchas escuelas han podido hacer grandes cosas con presupuestos de entre 5.000 y 10.000 euros, siempre y cuando se cuente con el apoyo de las familias-. Pero no se trata tanto de convertir a las familias en mano de obra sino de tener su complicidad. Cada uno, desde su disponibilidad y su saber puede aportar pequeñas acciones para que esta reforma sea una realidad.

Contar con el apoyo y los recursos del Ayuntamiento también puede ser muy interesante. Por ejemplo, para transportar la arena u otros materiales podemos contar con los camiones del Ayuntamiento y ahorrarnos el pago del transporte -comenta Pitu-.

A menudo os he escuchado decir que hay que tener en cuenta la opinión de los niños en este proceso. ¿Por qué? ¿Y cómo recoger su opinión?

Hemos de dejar hablar a los protagonistas de los espacios exteriores de las escuelas, que son los niños, y tener en cuenta su voz.

Pero cuidado -me advierten- para poder recoger esta voz primero hay que hacer un trabajo previo, debemos enmarcar el proceso de reforma del patio dando a conocer los motivos del cambio, mostrarles referentes… y saber transmitirles primero valores como el gusto por la naturaleza, la convivencia, etc. Pues de lo contrario pueden pedir una piscina, un trampolín…

“Hemos de saber preguntar y recoger sus pensamientos sin que ello genere expectativas, porque si no pueden pensar que es como la carta a los Reyes Magos!” -dice Carme bromeando-.

A lo largo de la entrevista Pitu va remarcando los puntos débiles del proceso de reforma, aquellos que pueden hacer que se detenga el cambio, y  me ha parecido oportuno resumirlos en un sólo punto para tenerlos presentes e intentar que se trabajen bien desde el principio.

HACER MÁS DE LO QUE SE PUEDE MANTENER. Este punto es muy importante. Muchas veces queremos el patio soñado cuanto antes, lo realizamos y al cabo de poco el patio está hecho un desastre. Por eso es muy importante no hacer más de lo que seamos capaces de mantener. Es preferible ir poco a poco, reformando siempre con el acuerdo de la mayoría de la comunidad educativa.

DISTINTAS VISIONES SOBRE EL PELIGRO Y EL RIESGO. No existe un estándar de “peligro” o “riesgo”. ¿Cuáles son los riesgos tolerables en el espacio exterior de una escuela? ¿Desniveles sí o no? ¿Hasta qué altura? Es un punto importante que la escuela ha de definir.

Más de un proyecto se ha visto paralizado o ha entrado en conflicto al chocar distintas visiones sobre riesgos tolerables.

Por eso es importante reformar siempre con la complicidad de la comunidad educativa para que todos se sientan seguros. También debemos contar, si es posible, con el acuerdo del Ayuntamiento (que suele ser el titular del terreno de la mayoría de escuelas públicas y, por ende, responsable de lo que sucede en el patio) para que éste no sea reactivo.

-Además Pitu me remarca algo importante- Aunque no hay una legislación específica de patios de escuela sí hay una normativa europea de parques infantiles que, es conveniente que conozcamos y apliquemos”. Así que todo aquello que queramos incorporar debe ser acorde a la normativa y, en ningún caso, debe realizase sin el acuerdo del Consejo Escolar.

FALTA DE UN LIDERAZGO PRO ACTIVO E INCLUSIVO. En toda reforma de patio a jardín debe haber un buen liderazgo, que genere complicidad, distintas formas de participar… No podemos pedir a todas las familias que aporten mano de obra, pues cada familia es distinta y puede aportar cosas distintas. Carme me cuenta “Habrá quien, efectivamente, aporte mano de obra, habrá quién haga búsquedas por internet, quien aporte la merienda los días de trabajo, quién documente el proceso, etc. Un buen liderazgo debe saber prever distintas formas de participar, sin obligatoriedad, sin hacer sentir mal a quienes se mantienen al margen, y, también, saber incluir a las nuevas familias que van entrando a la escuela, para que se vayan implicando en el proyecto y éste no se frene una vez que los impulsores ya no estén en la escuela”.

entrevista el safareigAhí nos tenéis, bajo la sombra del árbol, a Pitu, Carme y a mí

…Se acerca la hora de comer y la conversación todavía no ha terminado. Quedan muchos temas pendientes, pero es imposible recoger todo el proceso de reforma en tan sólo unas horas. Me invitan a recolectar unos tomates de las tomateras que tienen plantadas en su campo de “investigación”. La conversación queda abierta, continuará en algún momento, pero me voy a casa con la sensación de que reformar el patio hacia un jardín es mucho más que un simple proceso de reforma. Es una oportunidad excelente para acercar la vida a la escuela, pero también una oportunidad para reformar el sistema educativo, aprendiendo con y de los niños, la comunidad y la naturaleza.

Gracias Carme y Pitu por esta labor tan grande que realizáis y compartirla con todos nosotros.

Un abrazo,

Clara

La imagen de cabecera es el espacio exterior de la Escuela Infantil (0-3) Céspedes. Imagen de El Nou Safareig

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12 comentarios sobre “Cómo iniciar un proceso de reforma del patio de la escuela

  1. Gràcies Clara,
    Estem contents de la conversa transcrita en aquest post.
    Una conversa amb complexitat de proceso, per entendre un nou concepte de l’espai exterior de l’escola.
    Gràcies a tota la gent que l’ha llegit!

    • Gràcies a vosaltres per tota la feina que feu ajudant a repensar l’espai exterior de l’escola i compartir el camí amb tots nosaltres. Una abraçada forta, Clara.

  2. Conocí a Carme y Pitu en la escola bressol de mi peque. Son encantadores!!! Hacen una labor espectacular. Los felicito por el trabajo, la dedicación y el amor que ponen a lo que hacen. Muy bonita la entrevista. La difusión de la iniciativa es muy importante para que cada vez más niños puedan disfrutar de la naturaleza en la escuela. Como dicen, el cambio es posible con la complicidad de todos.

  3. Muy buenas! En nuestro colegio acabamos de comenzar con la Comisión de patios pero parece que el propio Ayuntamiento declina crear espacios por su peligrosidad… Podríais facilitarme alguna normativa que recoja lo que otros colegios SĪ han podido hacer?
    Gracias!!!!

    • Hola Laura. En el enlace que te dejo a continuación tienes toda la normativa. Las normas están en castellano, el artículo puedes traducirlo clickando en el traductor de la barra lateral. https://elnousafareig.org/2016/01/04/criteris-i-normatives/
      Las normas prevén el pavimento del suelo, altura máxima de las instalaciones, etc. Pero sí son posibles los cambios y si son acordes a normativa son legales. Un abrazo, Clara.

    • Qué bien Ester, me alegro que te inspirara el artículo. Espero que saquéis para adelante esa transformación del patio. Un abrazo fuerte, Clara.

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